Tras una primera jornada de la que ya os contamos parte de lo vivido, el rock llegó con fuerza al recinto del Río Babel junto al calor, una jornada donde pudimos disfrutar de muchos conciertos y a la vez de descubrir varios proyectos.
Molotov era el siguiente proyecto en los escenarios grandes, la formación mexicana llegó para conquistar el festival y lo lograron desde la primera canción. El cuarteto llegó al escenario dispuesto a hacer de su concierto una fiesta; con un sonido potente (detalle de los amplis / pantallas dobles), perfectamente definido y con una puesta en escena donde pudimos disfrutar de esos cambios de instrumento, momentos donde algunos de sus integrantes se bajaron al respetable y claro está no podían faltar canciones como Gimme the power, Frijolero, Chiga tu madre, Puto y el resto de clásicos (e incluso guiños a otras formaciones); una banda que es eternamente joven y que se nota que disfrutan en el escenario y que tienen una sincronía completa con el público (siempre entregado). El siguiente grupo en subirse al escenario era Chiquita Movida, el grupo llegaba al escenario con la noche como aliado con ganas de presentar su disco y alguna canción más; se nota que son una banda y que buscaban ese extra; con una zaga (batería y bajo) que mantenía el ritmo y además nos dejaron canciones como Ojo superocho o Gastos de Gestión con las que el respetable vibró de manera especial; consiguieron conectar con público que les descubrió en el recinto y además nos dejaron claro que los grandes escenarios les sienta bien.
The Offspring eran los cabezas de cartel, congregaron a muchísima gente que se fueron con esa sensación de ver a una banda que les ha marcado durante muchos años; lo cierto es que no defraudaron. El grupo llegaba en plena gira con un repertorio dividido en varios bloques y que no bajó el ritmo; sonido muy correcto y cuidado por parte de su equipo. La banda salió con su empuje característico y no defraudaron; entre el repertorio había espacio para los clásicos y para algunas pequeñas versiones de Black Sabbath y Ozzy Osbourne o pequeños guiños a Queen y esa gran versión que se está haciendo viral, nos referimos a Love Story de Taylor Swift. Entre los clásicos (que fueron apareciendo) The Kids Aren't Altigh, Self Steem y Pretty Fly (For a white guy) resonaron de manera especial entre el público entregado que disfrutó cada acorde. Por ellos no pasan los años y se nota que en esta gira viven una segunda juventud, con un ritmo constante y entregados al público fueron la gran banda de la noche. El festival lo cerraron Alamedadosoulna que fueron los sustitutos de Caramelos de Cianuro y Son Rompe Pera quienes aportaron sus direcos frescos para cerrar la jornada.
En el escenario tres vivimos tres directos muy interesantes, por un lado Eskorzo quienes llegaban con toda la banda y ganas de hacer la fiesta, con el confeti y un repertorio fresco que incitaba al baile. En el caso de Ilan Amores llegaron en formato dúo con la parte de dj y su voz y guitarra; selección de canciones para que sus fans disfrutaran y además terminó entre el público, festejando un concierto que pide un escenario más grande a futuro. Alan Sutton y las criaturitas de la ansiedad cerraron el escenario con texturas pop en su lado más personal y para nosotros un descubrimiento.
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